Carta Para Mi Madre Fallecida Para Llorar -

No quiero que pienses que solo lloro. También río, mamá. Río cuando cuento tus ocurrencias, cuando preparo tu receta de arroz con pollo y me sale casi igual, cuando me descubro usando tus mismas frases. Río porque en el fondo me enseñaste que la vida sigue, aunque duela. Me enseñaste a ser fuerte, aunque a veces me canse de serlo.

Te escribo porque te extraño. Porque aún hay días en que agarro el teléfono para contarte algo y me doy contra el muro de que ya no estás. Porque a veces, en la calle, veo a una señora de tu edad, con el mismo caminar cansado y la misma bondad en la mirada, y tengo que desviar la vista porque se me quiebra la voz. carta para mi madre fallecida para llorar

Tu hijo/a que nunca deja de extrañarte. No quiero que pienses que solo lloro

Después de escribir esto, voy a tomar un pañuelo, voy a dejarme caer en el sillón y voy a llorar hasta que me duela menos. Porque llorar también es quererte. Porque el duelo es el precio del amor, y yo pagaría mil veces ese precio con tal de haberte tenido a mi lado. Río porque en el fondo me enseñaste que

Querida mamá:

Hay noches en que sueño contigo. Eres tan real que puedo oler tu perfume, ese que usabas para las ocasiones especiales. Te veo cocinando, te veo peinándote frente al espejo, te veo leyendo con los lentes apoyados en la punta de la nariz. Y despierto, y por un segundo el mundo es el de antes. Luego llega la verdad, como un golpe seco en el pecho.